Artículo 7 FSC-CCOO | 11 julio 2026.

Carles Manzanares Guadalajara, secretario general de FSC-CCOO Catalunya

“Si un trabajo remunerado no garantiza el acceso a una vivienda digna, se genera una frustración que pone en riesgo el sistema democrático”

    En Artículo 7 seguimos analizando la emergencia de la vivienda en las diferentes comunidades autónomas. Para conocer la realidad de Catalunya, entrevistamos al secretario general de FSC-CCOO, Carles Manzanares Guadalajara.

    06/07/2026.
    Carles Manzanares Guadalajara, secretario general de FSC-CCOO Catalunya

    Carles Manzanares Guadalajara, secretario general de FSC-CCOO Catalunya

    Catalunya fue la primera comunidad autónoma en aplicar la Ley estatal de Vivienda y en algunas zonas tensionadas no ha empeorado tanto la situación respecto a otras regiones, CCOO afirma en un estudio que “Catalunya dispone de unos cuatro millones de viviendas, pero una parte importante no está destinada a ser vivienda habitual: uno de cada cuatro hogares es segunda residencia, hay 106.000 pisos turísticos y cerca de un 11% del parque está vacío. Paralelamente, la vivienda protegida se ha reducido hasta los 100.000 pisos y en diez años sólo se ha levantado un piso protegido por cada 564 habitantes”. 

    Con esta situación, ¿cuáles son las principales propuestas del sindicato para solucionar el problema? 

    Acabado el proceso congresual, CCOO fijó en Catalunya la vivienda como uno de los pilares que debían guiar el trabajo a lo largo del mandato. Fruto de esa priorización se elaboró el pasado mes de octubre un amplio estudio titulado “L’accés a l’habitatge a Catalunya. Un problema de classe” (El acceso a la vivienda en Catalunya. Un problema de clase)

    A partir de ese estudio elaborado conjuntamente, las propuestas se basan en cuatro ejes: la regulación del mercado, la ampliación del parque de vivienda asequible, la reforma financiera y fiscal y, finalmente, la intervención mediante la negociación colectiva.

    Desgranado cada una de estas propuestas, e intentando ser lo más sintético posible, cuando desde CCOO hablamos de la regulación del mercado, queremos decir cerrar los vacíos legales que permiten el desaforado alquiler de temporada y otros mecanismos que permiten actualmente esquivar la ley que topa los precios del alquiler. Quiere decir también alargar la duración de los contratos de alquiler, tendiendo a que sean indefinidos y blindando cláusulas de renovación. Prohibir la compra especulativa, realizar un registro las viviendas vacías y movilizarlas (ponerlas a disposición). Limitar por ley el precio de los alquileres y vincularlos a la media salarial de la zona. Y finalmente, como medida de urgencia, actuar contra los desahucios y evitar que una persona vulnerable no tenga una alternativa habitacional.

    En segundo lugar, la ampliación del parque de vivienda asequible pasa por la movilización de las viviendas vacías mediante ayudas, incentivos a la rehabilitación o, en última instancia, sanciones. Blindar las viviendas de protección oficial (VPO) para que no pasen al mercado especulativo. Garantizar un 50% de VPO en las nuevas promociones privadas. Y priorizar cooperativas y fundaciones en la adjudicación de nuevas promociones.

    En tercer lugar, las medidas fiscales y de financiación pasan por penalizar la especulación y aumentar la carga fiscal a las SOCIMI. Además, fomentar el ahorro público mediante un fondo de inversión donde también se pueda recoger ahorro privado y destinarlo a incrementar el parque público de vivienda.

    CCOO organiza y participa en las protestas sociales por la vivienda. ¿Cómo se está organizando la gente en Catalunya? ¿Crees que se está consiguiendo convertir la vivienda en un conflicto político y social?

    CCOO ha participado y participa de las protestas sociales por la vivienda en Catalunya y en el resto del Estado. Pero CCOO debe jugar un papel vital en trasladar la situación, el debate y la movilización a los centros de trabajo. Es ahí donde nuestro papel es fundamental porque ese es nuestro terreno más cercano. 

    El movimiento por la vivienda en Catalunya se está articulando a partir de sindicatos de inquilinos. En las grandes movilizaciones, especialmente en la del 23 de noviembre de 2025, participaron un gran número de organizaciones sociales y vecinales. CCOO también participó activamente, y es en esos ámbitos de confluencia donde se pone de manifiesto la magnitud del problema, pero también que es la capacidad de combatirlo conjuntamente la que nos llevará por la senda de la solución. Ahora mismo ese desproporcionado incremento del coste de la vivienda, principalmente la de alquiler, es el que genera el conflicto socioeconómico de mayor magnitud.

    Las personas jóvenes están especialmente afectadas por los precios de la vivienda. Incluso un estudio reciente avala la relación entre las dificultades de acceso a la vivienda con un deterioro de la salud mental. ¿Qué medidas propone el sindicato para mejorar la situación de la juventud?

    Aparte de las medidas ya expuestas que en su conjunto también inciden en la gente más joven, desde CCOO también se plantea fomentar la construcción de viviendas de alquiler que incluyan servicios comunes, diseñadas específicamente para facilitar la emancipación juvenil. Por otro lado, la promoción de VPO con reserva de un porcentaje de sus unidades para jóvenes, ya que para muchos está es la única vía para acceder a una vivienda.

    Cabe remarcar que la lucha contra el fraude de los alquileres de temporada, el establecimiento del contrato de alquiler de carácter indefinido y la indexación de los precios del alquiler al nivel salarial medio de la zona, son medidas que inciden directamente sobre el alquiler ya que el 61,9% de las familias encabezadas por menores de 29 años viven en ese régimen. 

    A pesar de los incrementos salariales en los convenios colectivos, el alto coste de la vivienda provoca que la gente trabajadora pierda poder adquisitivo. Incluso muchas personas viven en infraviviendas porque no pueden pagar un alquiler, a pesar de tener trabajo. ¿Consideras que el alquiler y la inflación se están comiendo todas las mejoras laborales?

    Sí. Pese a que los salarios están siguiendo desde hace unos años una senda de crecimiento constante y ligeramente superior a los índices de precio al consumo, se ha creado un gran agujero entre esos incrementos y el desorbitado encarecimiento del precio de la vivienda.

    CCOO en el ámbito de la negociación colectiva también propone una serie de medidas. Sería el cuarto bloque después de los tres primeros que hemos comentado.

    La primera medida no puede ser otra que recuperar poder adquisitivo vinculando los aumentos salariales a la productividad y a los márgenes de beneficio empresarial mediante los convenios colectivos. El sindicato subraya que no hay acceso a la vivienda sin dignidad salarial, por lo que reclama que el salario mínimo alcance el 60 % del salario medio en Catalunya. También incorporar en los convenios cláusulas específicas para ayudas o prestamos sin interés por gastos iniciales o por traslado. Fomentar que las empresas cedan suelo para uso social o invertir fondos de pensiones de empleo en vivienda social de forma responsable. Y, para acabar, facilitar permisos retribuidos para gestiones relacionadas con la vivienda de adquisición o alquiler.   

    Muchas personas aprueban las oposiciones y consiguen una plaza pero renuncian a algunos destinos, como puede ser la ciudad de Barcelona, porque no pueden pagarse un alquiler y el salario no compensa el coste de vivir allí. ¿Crees que puede sostenerse un modelo económico que necesita personas trabajadoras, pero no garantiza que puedan residir en el territorio? ¿Cómo afecta todo esto a los servicios públicos?

    No, no es sostenible un modelo económico que implica estas consecuencias. Es una evidencia más de la fractura del contrato social hasta ahora vigente. Si un trabajo remunerado, incluso un trabajo aparentemente bien remunerado, no garantiza el acceso a una vivienda digna, se genera una frustración que pone en riesgo el sistema democrático y a la par alimenta opciones políticas de extrema derecha.

    Por otro lado, que la vivienda se haya convertido en un negocio; que adquirir propiedades para su reforma, división y posterior puesta en alquiler para lucrarse con ello (rentismo) sea un pilar de un sistema económico, no es un buen síntoma. El capital se debería invertir en sectores productivos de la economía y no en estos.  

    Los salarios de los sectores públicos; sanidad, educación, justicia, etc., no alcanzan a paliar este “agujero” respecto el precio de la vivienda, especialmente en zonas muy tensionadas por el factor turismo. Hay evidencias ya de no cobertura de plazas por este factor, y eso por tanto debilita el funcionamiento de la Administración y los servicios públicos. Las medidas para paliarlo las hemos expuesto: control de precios del alquiler, control de los pisos/apartamentos turísticos, y limitación de precios acorde al salario medio de la zona.

    ¿Consideras que la crisis de vivienda está cambiando el contrato social en Catalunya? ¿Cómo ves el contexto de aquí a un futuro cercano?

    En la línea de lo expuesto, la crisis de la vivienda en Catalunya se ve además incrementada por la situación y el peso económico de la capital, Barcelona. 

    Barcelona, aparte de ese rentismo, sufre el mal de la proliferación de los pisos, e incluso habitaciones, de alquiler turístico. Esto agrava aún más la fractura del contrato social porque también contribuye al encarecimiento de la vivienda. 

    Las coronas de población alrededor de Barcelona son receptoras de trabajadores y trabajadoras “expulsadas”. Pero también ese efecto “rentista” se expande hacia esas coronas.

    Y la “expulsión” de trabajadores a la búsqueda de una vivienda asequible implica la necesidad de una red de transporte público, principalmente ferroviario, que ahora mismo se encuentra en plena fase de reconversión después de años de falta de mantenimiento e inversión. Con lo cual, al coste elevado de la vivienda se une el gasto en transporte y la importante inversión en tiempo que representa la distancia entre hogar y centro de trabajo.

    El futuro cercano no lo veo demasiado diferente al actual. Me gustaría decir que todas las propuestas de CCOO sobre vivienda, por su lógica, se van a adoptar en breve y se pondrá fin a esta situación. Pero son medidas que conllevan un tiempo, unas más que otras, y que requieren además de un amplio consenso político para poderse llevar adelante. Y no veo en estos momentos ese consenso. Al contrario.